sábado, 28 de noviembre de 2009

El olor, clave para conservar libros

Los investigadores del Centro de Patrimonio Sostenible de la Universidad de Londres descubrieron que con una nueva "prueba de olor" se puede medir la degradación de libros viejos y documentos históricos.

La prueba, dicen los científicos en la revista Analytical Chemistry (Química Analítica), recoge e identifica los compuestos químicos que las páginas liberan cuando se degradan.

El avance, agregan, podría ayudar a bibliotecas y museos en la conservación de una variedad de libros preciosos.

Olor a viejo

La prueba está basada en la detección de los niveles de compuestos orgánicos volátiles.

Estos son liberados por el papel a medida que envejece y produce el familiar "olor de libro viejo".

El equipo internacional de investigadores, dirigido por Matija Strlic, describe a ese olor como "una combinación de tonos herbáceos con fuerte aroma ácido y algo de vainilla sobre una humedad subyacente".

"El inconfundible olor es parte tanto del libro como de su contenido" dicen los autores.

Tal como explicó a la BBC el doctor Strlic, la idea de desarrollar una nueva prueba surgió al observar cómo lo trabajaban los conservadores de museos.

"Noté que a menudo los conservadores olían el papel durante sus análisis", recuerda el científico.

"Pensé que sería fantástico contar con un método que nos permitiera oler el papel y decirnos cuánto se había degradado analizando los componentes que emite".

La nueva prueba hace justamente eso. Detecta los ingredientes contenidos dentro de la mezcla de compuestos volátiles que emana el papel.

La mezcla, dicen los investigadores, "depende de la composición original del sustrato de papel, los materiales aplicados y el tipo de encuadernación".

El nuevo método ha sido bautizado material degradomics (principios de degradación de material).

Huella química

Los científicos podrán usarlo para descubrir qué tipo de sustancias químicas liberan los libros, sin dañar el papel.

Este consiste de una técnica analítica llamada cromatografía de gases y espectometría de masa, que simplemente "huele" el papel y separa los distintos compuestos.

El equipo del doctor Strlic probó 72 documentos históricos de los siglos 19 y 20 -algunos de los cuales habían sido comprados en eBay- e identificó 15 compuestos que era "marcadores confiables" de degradación.

"El aroma está formado por cientos de compuestos, pero estos 15 contienen casi toda la información que necesitamos" dice el investigador.

La medición de los niveles de estos compuestos individuales hizo posible producir una "huella" para saber la condición de cada documento.

Con este conocimiento químico tan completo del estado de un libro -expresa el científico- los museos y bibliotecas podrán identificar los libros y documentos que más necesitan ser protegidos de una mayor degradación.

La información también podría ser útil para perfeccionar las técnicas de conservación.

El método, expresan los científicos, no es exclusivamente aplicable a libros sino también podría ser utilizado con otros artefactos históricos.

Fuente de esta información: BBC

miércoles, 25 de noviembre de 2009

XII Salon del Libro Antiguo en Madrid

Un año más, el GREMIO MADRILEÑO DE LIBREROS DE VIEJO celebrará el SALÓN DEL LIBRO ANTIGUO, que este año cumple su duodécima edición, convirtiéndose en una cita obligada entre Bibliófilos y Libreros. Es una ocasión única para poder admirar y comprar los mejores libros que los libreros anticuarios han seleccionado de sus librerías para este evento. Incunables, góticos, ediciones de bibliofilia, manuscritos, documentos, primeras ediciones, etc., algunos de ellos inéditos, son la mejor prueba de ello.


Conjuntamente con el Salón, el Gremio organiza la exposición titulada DEDICATORIAS. Un siglo de libros dedicados, compuesta por más de un centenar de libros, además de postales, manuscritos, fotografías de época, dibujos, tarjetas de visita y cartas de escritores españoles y latinoamericanos, un conjunto difícil de reunir y que por su disparidad en la forma de dedicar nos ayudará a conocer mejor la personalidad de los autores aquí expuestos. La exposición está dividida en seis epígrafes: el primero dedicado a la “Generación del 98”; los tres siguientes reúnen una amplia selección de autores de la “Generación del 27”, empezando con Federico García Lorca y su relación con Juan Ramón Jiménez, para proseguir con Rafael Alberti y, a continuación, con Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Jorge Guillén y Pedro Salinas. En el quinto epígrafe se incluyen obras de Camilo José Cela, César González-Ruano, José Hierro y Ramón Gómez de la Serna y, para terminar, el sexto y último epígrafe contiene una selección de diversos escritores contemporáneos, recorriendo así Un siglo de libros dedicados.


Dentro de las actividades que organiza el Salón del Libro Antiguo, este año se convoca la IV edición del Premio de Encuadernación Artística, en colaboración con AFEDA (Asociación para el Fomento de la Encuadernación de Arte). Con este motivo, el Gremio Madrileño de Libreros de Viejo edita una edición limitada con el catálogo de la exposición Dedicatorias. Dicho premio se fallará el próximo año. Además, el Ministerio de Cultura, a través de la Subdirección General de Cooperación Bibliotecaria, participa en la XII edición del Salón del Libro Antiguo celebrando una mesa redonda sobre el Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico el día 27 de noviembre de 11 a 13 horas en el Hotel Occidental Miguel Ángel de Madrid.


Del día 26 al 29 de noviembre de 2009.

ORGANIZA: GREMIO MADRILEÑO DE LIBREROS DE VIEJO

Carrera de San Jerónimo, 44 – 1º B 28014 – MADRID

Toda la información en: www.salondellibro.com


PARTICIPAN: 38 librerías españolas y extranjeras.

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