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martes 25 de marzo de 2008

Robo en la Muestra del Libro Antiguo de Milán

El primer día de la XIX Muestra del Libro Antiguo de Milán se tiñó de negro cuando, durante los primeros 20 minutos de caos del inicio de la muestra, un ladrón consiguió pasearse entre los stands y robar dos incunables valorados en 24.000 y 6.000 euros.

El libro más valioso es un pequeño libro con sibilas y oráculos que había traído al evento la librería anticuaria Philobiblon con sedes en Roma, Milán y Londres. Está escrito por un teólogo siciliano de la segunda mitad del Cuatrocientos, Filippo de Barberis, e impreso por el primer tipógrafo italiano, Filippo de Lignamine. Es una edición muy rara de la que sólo existen dos ejemplares. El ladrón sabía muy bien lo que se llevaba puesto que en la vitrina donde estaba el libro había otros muchos volúmenes de precio considerablemente menor. El único consuelo del propietario de la librería es que tenía asegurado el libro.

Sin embargo, el otro libro robado, el De triplici vita de Marsilio Ficino, no estaba asegurado por el librero Giuseppe Solmi, de Ozzano Emilia (Bologna). Se trata de un pequeño libro de medicina de la Escuela Médica Salernitana, sin ilustraciones e impreso en París en 1506.

lunes 10 de marzo de 2008

Dos extraños libros antiguos han sido hallados en China

Los Tujia son una etnia minoritaria china con su propia lengua, el idioma tujia, pero sin ningún lenguaje escrito conocido. Sin embargo, unos libros antiguos escritos en un mismo lenguaje desconocido han sido hallados en el condado autónomo de Youyang, junto a las fronteras de las provincias de Hunan, Hubei, Guizhou y de la ciudad Chongqing. Hasta ahora nadie ha conseguido leer estos libros antiguos en los últimos dos años.

El periódico Chongqing publicó el 15 de febrero el relato de Zhou Yongle, de 38 años, quien llegó a la ciudad Yiju en el invierno de 2006, a comprar antigüedades. A un agricultor le compró una pila de libros antiguos y se los llevó a casa. Cuando ordenaba los libros comprados, le llamó la atención un libro encuadernado con hilo.

Este libro antiguo fue hecho con más de veinte piezas de pergamino, que era usado comúnmente en la zona montañosa de Wuling. Los caracteres arreglados verticalmente en el pergamino conservan una notable semejanza con los caracteres chinos tradicionales. Escritos con pinceles, la letra es cuidadosa y fuerte. Para gran sorpresa suya, no pudo reconocer ninguna de las palabras. Se quedó estupefacto.

Con una observación detallada, Zhou Yongle encontró caracteres chinos al lado de cada palabra, en las que antes no se había fijado. Los pequeños caracteres chinos parecían servir como notas al pie de páginas o traducciones. Según las traducciones de los caracteres chinos, el libro debería titularse “Tres Caracteres Clásicos Antiguos”.

A pesar de que Zhou Yongle consultó tales caracteres clásicos chinos en divresas fuentes y diccionarios no logró ningún resultado.

Aquí no termina la historia. En la primavera y verano de 2007, todos los residentes de la antigua ciudad de Gongtan fueron evacuados debido a la construcción de una presa. Zhou fue a una antigua casa a comprar antigüedades. Un libro antiguo sin tapa llamó su atención: los caracteres de este libro eran idénticos a aquellos del primer libro descubierto.

Después de comprar el libro, Zhou lo examinó minuciosamente y encontró que era un libro antiguo usado como diccionario, con páginas combinadas con hilo, y con los caracteres arreglados verticalmente. Escrito con pinceles, se compone de grandes caracteres, similares a aquellos del otro libro antiguo. Los pequeños caracteres en chino escritos bajo las palabras con contenido, servían como notas al pie de página. La comparación entre los dos libros reveló que los caracteres de ambos correspondían al mismo sistema de escritura, junto con las notas al pie en caracteres chinos. Basados en la semejanza, Zhou concluyó que los dos libros fueron escritos en el mismo idioma.

Zhou comentó, “Los Tujia son reconocidos ampliamente como una minoría étnica con su propio idioma hablado, pero sin idioma escrito. Si nosotros pudiéramos desenmarañar el misterio de estos libros indescifrables, encontrados a lo largo del río Wu, y si pudiéramos probar que son palabras usadas por los Tujia, éste sería un gran descubrimiento para la cultura tujia”.

Información procedente de una noticia extraída del diario chino La Gran Época.

martes 12 de febrero de 2008

La historia de un libro impreso en Montilla

Nos agrada leer en el diario Córdoba de hoy un artículo escrito por el profesor Jose Luis Casas titulado El destino de un libro donde se narra la historia de una anécdota que le ocurrió a Manuel Ruíz Luque, fotógrafo y editor, bibliógrafo y bibliófilo nacido en Montilla (Córdoba) en 1935. Se trata de la manera en que llegó a sus manos un ejemplar rarísimo impreso en Montilla, del cúal Casas desgraciadamente no menciona ni título ni autor.

He aquí como lo cuenta Jose Luis Casas en su artículo:

"Corría el año 1975, Manolo sabía quién era el bibliófilo que poseía aquel libro, así que ni corto ni perezoso le escribió para manifestarle que estaba interesado en comprárselo. En la contestación, de la que poseo una copia, le respondía de manera elegante: "No constituye ningún atrevimiento en Vd. el preguntarme si quiero desprenderme de ese libro. No tengo intención de hacerlo porque supongo que ya Vd. sabe que soy bibliófilo desde hace muchos años, y con bastante predilección por las obras poéticas o de poesía", y más adelante le decía que quizás le podría facilitar las fotografías que él tenía del ejemplar existente en la Hispanic Society . Tras otras consideraciones sobre libros impresos en Montilla, terminaba así: "Sintiendo mucho no haber podido complacerle y con la seguridad de que Vd. comprenderá las justas razones que tengo para ello, y asegurándole que si alguna vez pretendo deshacerme de libros míos le ofrecería a Vd. ese ejemplar, reciba un cordial saludo".

Aquel bibliófilo murió sin desprenderse de sus libros, cosa que sí hicieron sus herederos, así que el ejemplar solicitado por Manolo llegó a unos anaqueles de libros antiguos, entre otros muchos, para ser vendidos en lotes. El lo encontró en una de sus visitas a esos libreros que sólo le abren la puerta a los escogidos, lo seleccionó en una compra en la que iban otros ejemplares con menos valor (tanto económico como sentimental) y llegó a sus manos lo que durante tanto tiempo había anhelado, si bien con algunos avatares por medio que merecen ser contados por él mismo. Aquel libro ignoraba que su destino era volver a su cuna, Montilla, pero el bibliófilo montillano sí lo sabía. Pienso que por esta anécdota ya merecería el título con el que le ha reconocido este diario. "


Con esta última frase Jose Luis Casas se refiere a que Manuel Ruíz Luque (ver foto adjunta) ha sido nombrado como uno de los córdobeses del año 2007 por el diario Córdoba.


La biblioteca de Manuel Ruíz Luque se compone de más de 20.000 volúmenes, muchos de ellos primeras ediciones e incunables. Posee la mejor biblioteca en todo lo referente a la ciudad de Montilla. Entre otras obras de su biblioteca se pueden destacar:


  • Estatutos de la Santa Iglesia Catedral de Córdoba, impreso en Antequera en 1577

  • Constituciones Sinodales del Obispado de Córdoba, impreso en Sevilla en 1525

  • Antiguo Principado de Córdoba, de Martín de la Roa, impreso en Córdoba en 1636

  • Antigüedad de la Inclita y Patria ciudad de Córdoba, de Juan Félix de Girón, impreso en Córdoba en 1686

  • El Arcángel San Rafael, custodio de Córdoba, de Pedro Díaz Ribas, impreso en Córdoba en 1640

  • Saludable Introducción al Estado del Matrimonio, de Vicente de Mexía, impreso en Córdoba en 1566. Se trata del primer libro impreso en castellano en la ciudad de Córdoba.

  • Panegírico por la poesía, impreso en Montilla, 1627.
Pudiera ser que el último libro de esta lista se corresponda con el libro del que habla en su artículo Jose Luis Casas (?).

miércoles 24 de octubre de 2007

Libros Antiguos y Raros en la Feria Internacional del Libro de Vietnam

La Feria Internacional del Libro de Vietnam se celebrará desde hoy y hasta el día 29 de octubre en Hanoi. Más de un centenar de compañías locales e internacionales expondrán sus novedades en este evento.

La feria contará en esta edición con la presencia de libros antiguos y libros raros procedentes de la Biblioteca Nacional vietnamita, así como una exhibición de la primera imprenta de Vietnam que fue realizada en madera por Nguyen Khac Tu.


Fuente de la noticia: http://english.vietnamnet.vn/lifestyle/2007/10/750917/

Libros antiguos "curados" con plantas medicinales

Tran Van Luu (en la foto), un agricultor de la provincia de Thanh Hoa en Vietnam, posee unos 400 libros antiguos que previamente pasaron por varias generaciones de su familia. Entre su biblioteca hay libros raros como Du dia chi Vietnam, Thuoc bang thao duoc, Dai phap vi su, los cuales fueron escritos con tinta india sobre un papel que procede de la corteza de un árbol llamado Rhamnoneuron.


En el año 2006 el tifón Cimaron provocó que los libros de su biblioteca acabaran embarrados o mojados por el agua del mar y así permanecieron dañados durante meses. Como buen agricultor oriental, y conocedor de las propiedades curativas de las plantas, Luu inventó una sustancia con hierbas medicinales autóctonas de Vietnam para intentar preservar los libros dañados. El "elixir" se obtiene al hervir un conjunto de plantas medicinales. Posteriormente se procede a lavar los libros con el agua obtenida y al final simplemente se dejan secar al sol. El resultado es sorprendente y muy efectivo.


Además la sustancia creada por Luu es muy barata de producir y no es tóxica para el hombre, y su invento le ha valido para obtener el segundo premio en un concurso nacional sobre creatividad científica y tecnológica.

lunes 30 de julio de 2007

Fragmento de un rollo raro de una Torá de la Era Silenciosa

El Museo de Israel, sito en Jerusalén y depositario de los conocidos y polémicos Manuscritos del Mar Muerto, exhibe desde hace unas semanas el fragmento escrito en hebreo de un rollo de una Torá correspondiente a la llamada “Era Silenciosa” (período de 600 años desde el siglo III al siglo VIII) del cual casi no han sobrevivido apenas manuscritos en hebreo. El fragmento expuesto data del siglo VII o VIII, y se cree que formaba parte de la Genizá de El Cairo, que era un gran depósito de manuscritos medievales judíos descubiertos en la sinagoga “Ben Ezra” de El Cairo en el siglo XIV.
El manuscrito es un fragmento de un rollo de la Tora del libro Éxodo (13:19-16:1) que incluye la “Canción del Mar”. El manuscrito une así el vacío del período histórico entre los Rollos del Mar Muerto (Siglo I o II) y el Codex de Aleppo (Siglo X). Escrito siglos después del último de los Rollos del Mar Muerto el manuscrito incluye algunos ejemplos de tipos de letras delicadas que se parecen a las de los Rollos, mientras que otras letras recuerdan ejemplos de raros manuscritos del siglo VI. Sin embargo, el texto es también sorprendentemente similar a la versión masorética (tradicional) de códices bíblicos posteriores como el Códex Leningrado del siglo II que se encuentra en la Biblioteca Nacional Rusa en San Petersburgo.

Hasta el final de los años 70, el manuscrito formaba parte de la colección de manuscritos en hebreo del médico americano, nacido en el Líbano, Fuad Ashkar. El Dr. Ashkar no estaba enterado del significado histórico del manuscrito de la Canción hasta que se encontró con el profesor James Charlesworth, que trabajaba en la Duke University. El análisis de Carbono 14 comprobó que el manuscrito era de la “Era Silenciosa” de los manuscritos bíblicos en hebreo y por lo tanto uno de los pocos en su género que han aparecido en el mundo. El fragmento fue posteriormente guardado en la biblioteca de libros raros, manuscritos y colecciones especiales en la Duke University. Ahora ha sido prestado por un largo plazo al Museo de Israel.
Más información:

viernes 13 de julio de 2007

Libros antiguos de Agostino Nifo

En el número de junio del año pasado de la revista italiana más antigua de historia del libro y bibliografía, La Bibliofilìa, editada en Florencia, aparece un artículo de Gaetano Mastrostefano, que está dedicado a una rarísima edición napolitana del año 1526 de un tratado del filósofo Agostino Nifo, il De figuris Stellarum Helionoricis, que aparece en el Catálogo de la IV Mostra del Libro Antico di Firenze, como obra desconocida por los bibliógrafos.

En este libro Nifo defiende concepciones astrológicas basadas en las ideas de Ptolomeo, principal valedor de la teoría geocentrista del Universo. El título está inspirado en las figuras heliocéntricas de las estrellas, un término desconocido en los manuales de astronomía de la época y que fue introducido por el propio Nifo en uno de sus primeros tratados médico-astrológicos, el De diebus criticis seu decretoris.

Agostino Nifo es un filósofo perteneciente a la corriente de los aristotélicos renacentistas italianos junto a Vernia, Achillini y Pomponazzi. Es originario de Sessa (ahora Sessa Aurunca, cerca de Nápoles), donde nace el 1469. Se va primero a Nápoles y después a Padova, donde se licencia en Medicina y Filosofía a la edad de 20 años. Sus obras principales son De immortalitate animi, De intellectu et daemonibus, De infinitate primi motoris quaestio, los Opuscula moralia et politica y el De regnandi peritia. Fueron republicados en numerosas ocasiones por la gran difusión que tuvieron sus numerosos comentarios sobre Aristóteles. La edición más importante fue la impresa en París el año 1654 en 14 volúmenes.

Ahora habría que preguntarse por qué un autor tan importante en su época ha quedado para el olvido en su propio país. Gracias a los amantes de los libros antiguos es posible rescatar lo que quedó olvidado en los libros para que vuelva a ser disfrutado.



Grabado de Agostino Nifo que aparece en la obra
Commentationes in librum Auerrois de substantia orbis (1559)


martes 19 de junio de 2007

Libros antiguos de magia


A través de una noticia del diario argentino La Nación, que trata sobre una muestra de la magia de los últimos cuatro siglos, podemos leer que entre los objetos más importantes que se exhiben hay varios libros antiguos de magia del siglo XVIII, y en particular hay un ejemplar raro y único del siglo XVI.

Ese ejemplar en cuestión es un libro del año 1584, escrito por Reginald Scot, y titulado Discovery of witchcraft (que podemos traducir al castellano como Descubrimiento de la magia). Está considerado como el primer libro de magia "blanca" escrito en inglés (y seguramente en cualquier otro idioma) y en él se revelan algunos trucos y secretos de los magos de la época. El rey de Escocia James VI ordenó quemar todos los ejemplares de este libro en unos tiempos en los que muchos magos eran arrojados a la hoguera. A pesar de todo no todos los ejemplares fenecieron bajo el fuego y en el siglo XVII se reimprimió en varias ocasiones.

El libro lo escribió Reginald Scot a raíz de asistir a la quema en la hoguera de una maga llamada Margaret Simmons. El objetivo de su obra era ilustrar algunos juegos de prestidigitación para demostrar que el demonio no tenía nada que ver en la magia. Quizás por primera vez en la historia de la magia "blanca" se estaban desvelando por escrito los secretos de los magos. Aunque, eso sí, con un buen fin: salvar las vidas de muchos magos que corrían el peligro de acabar en la hoguera.

En la imagen una ilustración del libro Discovery of witchcraft de Reginald Scot.

miércoles 6 de junio de 2007

Primer libro de Mario Benedetti


De vez en cuando nos asalta una noticia sobre alguno de los miles libros raros o que son difíciles de encontrar. Y eso nos hace conocer títulos que son desconocidos para muchos y ansiados para unos pocos.

En esta ocasión la noticia viene de Uruguay y su protagonista es el escritor y poeta uruguayo Mario Benedetti. Un periodista se acercó en Montevideo a la Biblioteca Nacional de Uruguay y pidió uno de los dos ejemplares que la biblioteca posee del primer libro de Benedetti, La víspera indeleble. La bibliotecaria de turno le espetó que ambos ejemplares estaban ilocalizables, que "o se han perdido o los han robado".

La víspera indeleble fue el primer libro de Benedetti, pagado y editado por él mismo en 1945, y del cual solo se imprimieron 500 ejemplares. De aquel libro, que contenía poemas, Benedetti no logró vender ninguno de sus libros. Evidentemente se trataba de otros tiempos puesto que el autor uruguayo era por la época un absoluto desconocido.

A día de hoy Benedetti siempre ha renegado de los poemas que integran La víspera indeleble hasta el punto de que en su antología poética no aparece ninguno de estos y aquel libro nunca más se volvió a editar. Quizás encontremos la razón en el número 4 de la revista de poesía argentina Cosmorama en el año 1945 en el que aparece una reseña del libro: "Honesto de intención pero irregular en sus logros; la facilidad expresiva es enemiga del rigor maduro del verso. Una más severa vigilancia crítica hubiera depurado estos versos rebeldes e inquietos".

Seguro que todas estas son buenas razones para que más de uno se anime a buscar este libro tan difícil de obtener. Y si no se dan prisa, pueden perder la oportunidad de conseguirlo. Por cerca de 300 euros la Librería Ninon de Buenos Aires vende un ejemplar de La víspera indeleble.

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